jueves, 21 de abril de 2011

La Cascada del Río Eume

Cuenta la leyenda que tres fuentes salieron a la vez de un monte gallego en dirección al mar. Una de ellas, el caudal del río Eume, viendo como las otras dos se acercaban a su destino antes que ella, decidió saltar por encima de rocas, montes y bosques, convirtiéndose en un bravo torrente de agua que regaba todo el bello paisaje a su alrededor.
Pero hace casi cincuenta años, su caudal fue cortado por una enorme presa que abastece de agua al Concello de As Pontes y a la central hidroeléctrica. Así acabó la vida de este río que durante todo este tiempo ha sido separado de su querido oceáno Atlántico.

Así se produjo el secuestro del Río Eume por parte de un empresa energética que no tuvo en consideración ni el paisaje, ni la fauna y flora que lo embellecen. Y en medio del vasto territorio regado por el Eume, se encuentra el parque naturas As Fragas, pero de nada ha servido que este parque sea considerado de importancia ecológica cuando los propósitos de una empresa se interponen.




Parece mentira que en el siglo en el que el hombre se ha preocupado más por el medio ambiente, se haya producido precisamente este secuestro. Y es que las compuertas de la presa, raramente se abrían, por lo que el tramo último del río quedó sin caudal, entristeciendo el paisaje, y acumulando lodos y residuos en su fondo.



Pero algo ha cambiado en los últimos meses. La compañía que acabó con el cauce, ha sido obligada a abrir las compuertas al menos durante unas horas al día. ¿Es suficiente? Los grupo ecologistas opinan que no, pero lo que es cierto es que esta Semana Santa, por primera vez en muchos años, hemos podido contemplar las tremendas cascadas que devuelven al Eume al mar, salpicando las grises tras tantos años de monótona sequía.


No hay comentarios:

Publicar un comentario